Guía paso a paso: Cómo limpiar tu aire acondicionado y dejarlo como nuevo

Mantener tu aire acondicionado limpio no solo mejora la calidad del aire que respirás, sino que también optimiza el rendimiento del equipo. Saber cómo limpiar un aire acondicionado te permite extender su vida útil y evitar gastos innecesarios en reparaciones. Dedicarle unos minutos al mantenimiento puede marcar una gran diferencia en el funcionamiento diario de tu aire acondicionado.

En esta guía práctica te explicamos cómo limpiar un aire acondicionado paso a paso, incluyendo los filtros y otras partes esenciales. Vas a descubrir cuándo es el momento indicado para hacer este mantenimiento, qué herramientas necesitás y cuáles son las mejores prácticas para mantener tu equipo funcionando de manera óptima. También te contamos cuándo es momento de considerar la renovación de tu equipo y cómo Naldo puede ayudarte a encontrar el equipo perfecto para tu hogar.

Paso 1: Preparación y herramientas necesarias

Para realizar una limpieza efectiva de tu aire acondicionado, no necesitás herramientas sofisticadas ni productos costosos. Los elementos básicos incluyen un cepillo de cerdas suaves, paños de microfibra, una aspiradora con accesorio de cepillo y un rociador con agua para enjuagar los filtros. También es útil tener a mano un detergente neutro o jabón suave diluido en agua, evitando productos químicos agresivos que puedan dañar los componentes plásticos del equipo.

Para una limpieza más profunda, existen productos específicos para aires acondicionados disponibles en el mercado. Los aerosoles antibacteriales diseñados para climatizadores ayudan a eliminar gérmenes y neutralizar malos olores, aplicándose directamente sobre las bobinas del evaporador. Un peine para aletas también es una herramienta práctica para enderezar las láminas de aluminio que se hayan doblado durante el uso o la limpieza anterior. Recordá siempre usar guantes de protección y una mascarilla para evitar inhalar polvo y partículas durante el proceso de limpieza.

Paso 2: Apagá y desconectá el equipo

Antes de comenzar cualquier tarea de limpieza, asegúrate de que el aire acondicionado esté completamente apagado y desconectado de la corriente eléctrica. Esta medida de seguridad es fundamental para evitar accidentes eléctricos y proteger tanto al equipo como a vos mismo durante el proceso de mantenimiento. No basta con apagar el equipo usando el control remoto; debés desenchufarlo físicamente de la toma de corriente o bajar la térmica correspondiente en el tablero eléctrico.

Esperá al menos 10 minutos después de apagar el equipo antes de comenzar a trabajar en él. Este tiempo permite que los componentes internos se enfríen y que cualquier carga eléctrica residual se disipe completamente. La seguridad siempre debe ser la prioridad número uno en cualquier tarea de mantenimiento de electrodomésticos.

Paso 3: Abrí la tapa y retirá los filtros

Una vez desenchufado el equipo, abrí la tapa frontal siguiendo las instrucciones del fabricante. La mayoría de los modelos split tienen pestañas laterales que se levantan fácilmente para acceder a los filtros y componentes internos. Generalmente, solo necesitás levantar suavemente la tapa desde los bordes hasta que escuches un clic o hasta que quede en posición abierta. Algunos modelos tienen seguros o clips que debés presionar antes de poder abrir completamente la unidad.

Con la tapa abierta, vas a ver los filtros ubicados en la parte frontal del equipo. Retirá los filtros con cuidado,  deslizándolos hacia arriba o hacia afuera según el modelo de tu aire acondicionado. Llevá los filtros a un lugar donde puedas trabajar cómodamente, como el patio, el balcón o el baño. Si es la primera vez que hacés esta tarea, podés tomar una foto antes de retirar los filtros para recordar exactamente cómo van colocados al momento de volver a instalarlos.

Paso 4: Limpiá los filtros

Lo primero que vas a hacer es sacudir suavemente los filtros para eliminar el polvo suelto. Luego pasá un cepillo suave o aspiradora para remover la suciedad más adherida que no se desprendió con el sacudido inicial. Trabajá sobre una superficie que puedas limpiar fácilmente después, como el césped o dentro de una bañera.

Enjuagá los filtros con agua tibia, preferentemente a presión moderada usando la ducha o una manguera. Si están muy sucios, dejalos en agua con detergente neutro durante 10 minutos antes de enjuagarlos completamente. Nunca uses agua caliente ni productos abrasivos que puedan dañar la malla del filtro. Asegurate de enjuagar bien todos los restos de jabón hasta que el agua salga completamente clara. Este es el momento ideal para revisar si los filtros presentan roturas o deformaciones que requieran su reemplazo.

Paso 5: Secá completamente los filtros

Después de lavar los filtros, dejálos secar completamente al aire libre en un lugar ventilado. Es crucial que estén totalmente secos antes de volver a colocarlos en el equipo para evitar la formación de moho y hongos que podrían afectar la calidad del aire. No los expongas directamente al sol fuerte, ya que esto podría deteriorar el material del filtro con el tiempo. La forma más segura es dejarlos en un lugar con sombra y buena circulación de aire.

El tiempo de secado puede variar entre 2 y 4 horas dependiendo de las condiciones ambientales. Para acelerar el proceso, podés colocar los filtros cerca de un ventilador o en un lugar con corriente de aire, pero nunca uses secador de pelo ni ninguna fuente de calor directo que pueda dañar la estructura del filtro. Mientras esperás que se sequen los filtros, aprovechá para limpiar otras partes del equipo como veremos en el siguiente paso.

Paso 6: Limpiá la unidad interior

Mientras los filtros se secan, aprovechá para limpiar el interior de la unidad. Usá un cepillo suave o una aspiradora para eliminar el polvo superficial de las partes visibles del equipo, prestando especial atención a las aletas del evaporador y las áreas donde se acumula más suciedad. La unidad interior tiene componentes delicados que requieren cuidado especial durante la limpieza, así que evitá ejercer presión excesiva sobre cualquier parte.

Las aletas de aluminio son particularmente frágiles y pueden doblarse con facilidad, afectando el flujo de aire. Para limpiar estas partes, podés usar un paño húmedo con agua tibia y un detergente suave, pasándolo con movimientos suaves y siempre en dirección de las aletas, nunca en sentido contrario. Si aplicás aerosol antibacterial, rocialo desde una distancia de aproximadamente 15 centímetros y dejá que actúe según las instrucciones del fabricante del producto. No olvides limpiar también el área del drenaje para evitar obstrucciones que puedan causar goteos.

Paso 7: Recolocá los filtros y cerrá el equipo

Una vez que los filtros estén completamente secos, es momento de volver a colocarlos en el aire acondicionado. Deslizá los filtros en sus guías correspondientes asegurándote de que encajen correctamente en su posición original. Escucharás un pequeño clic cuando estén bien colocados. Si tomaste una foto antes de retirarlos, este es el momento de consultarla para asegurarte de que estén en la orientación correcta.

Después de colocar los filtros, cerrá la tapa frontal del equipo suavemente hasta que quede bien asegurada. Verificá que todos los seguros y clips estén correctamente trabados para evitar vibraciones o ruidos durante el funcionamiento del aire acondicionado. Limpiá el exterior de la unidad con un paño húmedo para eliminar cualquier rastro de polvo o marcas de dedos. Ahora sí, podés volver a conectar el equipo a la corriente eléctrica y encenderlo para verificar que todo funcione correctamente.

Recomendaciones para el mantenimiento del aire acondicionado

Más allá de la limpieza regular, existen buenas prácticas que te ayudarán a mantener tu aire acondicionado funcionando perfectamente durante muchos años. Establecer una rutina de cuidado preventivo es mucho más económico que enfrentar reparaciones costosas por falta de mantenimiento. El cuidado consciente de tu equipo no solo prolonga su vida útil, sino que también garantiza un funcionamiento eficiente que se traduce en ahorro energético.

Buenas prácticas para prolongar la vida útil del equipo

Implementar hábitos simples de cuidado puede marcar una gran diferencia en el rendimiento y durabilidad de tu aire acondicionado. Las mejores prácticas incluyen:

  • Mantener el espacio libre: Dejá al menos 50 centímetros de espacio alrededor de la unidad externa para una correcta circulación del aire.
  • Evitar obstrucciones: No coloques cortinas, muebles o plantas demasiado cerca del equipo interior.
  • Usar modo ahorro: Programá el termostato a temperaturas razonables, evitando diferencias extremas con el exterior.
  • Mantener puertas y ventanas cerradas: Esto maximiza la eficiencia del equipo mientras está funcionando.
  • No apagar y encender constantemente: Los ciclos repetidos desgastan más el compresor.
  • Funcionamiento mensual: Hacé funcionar el equipo al menos una vez al mes, incluso en invierno, para mantener los componentes lubricados.
  • Protección al guardar: Cubrí la unidad externa con una funda protectora al finalizar la temporada.
  • Desconectar en ausencias prolongadas: Desenchufá el equipo completamente para prevenir daños por tormentas eléctricas.

¿Estás pensando en renovar tu aire acondicionado?

Si tu equipo ya tiene varios años de uso o presenta problemas frecuentes a pesar del mantenimiento regular, quizás sea momento de considerar una renovación. Los aires acondicionados modernos son más eficientes energéticamente que los modelos de hace cinco o diez años, lo que se traduce en ahorros sustanciales en tu factura eléctrica. Las nuevas tecnologías incluyen funciones inteligentes, mejor control de temperatura, modos de operación silenciosa y sistemas de filtrado avanzados que mejoran considerablemente la calidad del aire interior.

Renovar tu aire acondicionado también te permite acceder a equipos con mejor clasificación energética, funciones de autolimpieza, y conectividad inteligente que te permite controlarlo desde tu celular. Los modelos actuales son más ecológicos, utilizan gases refrigerantes menos contaminantes y tienen un impacto ambiental menor comparado con equipos antiguos. Si estás evaluando opciones, en Naldo encontrás una amplia variedad de aires acondicionados con la mejor tecnología y asesoramiento personalizado para elegir el equipo ideal según tus necesidades.

Si estás pensando en cambiar tu equipo actual por uno nuevo, te recomendamos leer nuestra guía sobre cómo desinstalar un aire acondicionado de forma segura y correcta.

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