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Cómo elegir el calefactor adecuado: guía en 4 simples pasos

¿Sos team verano o team invierno? Seas del equipo que seas, no hay dudas de que el invierno se disfruta mejor con calor de hogar. Si estás buscando cómo elegir el calefactor ideal para mantener tu casa cálida y confortable sin gastar fortunas, llegaste al artículo correcto. 

En Naldo, entendemos la importancia de hacer una compra estratégica e informada y, para saber cómo elegir el calefactor perfecto para tu casa, tenés que tener en cuenta varios puntos. Pero, ¡no te abrumes! Acá te dejamos una guía práctica con 4 simples pasos para que tomes la mejor decisión.

Índice:

  • Paso 1: Evaluá cómo es el espacio donde vas a instalar el calefactor
  • Paso 2: Considerá la eficiencia energética de cada calefactor
  • Paso 3: Analizá la conveniencia de los tipos de calefacción
  • Paso 4: Calculá tu presupuesto disponible para invertir en calefacción
  • Cómo elegir calefactor: resumen de las ventajas y desventajas de cada tipo
  • Comprá tu calefactor en cuotas en Naldo

Paso 1: Evaluá cómo es el espacio donde vas a instalar el calefactor

Antes de elegir tu calefactor ideal, es fundamental evaluar tus necesidades de calefacción y el tamaño de las áreas que vas a climatizar. 

Si vivís en un departamento pequeño o necesitás calentar habitaciones individuales, un calefactor eléctrico podría ser la opción más conveniente debido a su capacidad para proporcionar calor rápido y directo. 

Por otro lado, si tenés un espacio más grande y buscás una solución de calefacción más permanente, podrías considerar un calefactor a gas o a leña.

Ahora bien, ¿cómo saber la potencia del equipo que tenés que comprar? La potencia necesaria del calefactor o estufa se calcula basándonos en el tamaño de la habitación, la orientación (este, oeste, sur, norte), el tipo de ambiente y la zona climática en la que se encuentra la vivienda.

¿Cómo calcular la potencia necesaria del calefactor o estufa?

Tené en cuenta que si hablamos de calefacción a gas, la potencia se expresa en Calorías (kcal/h), mientras que si nos referimos a calefacción eléctrica, la potencia se mide en Watts. 

Existen muchas fórmulas para calcular la potencia necesaria por m2 o m3. Por ejemplo, los fabricantes de calefactores a gas recomiendan la siguiente: 

Calorías (kcal/h) = Volumen del ambiente (m³) × Coeficiente de sector

El coeficiente del sector varía según uso y zona climática.  Un coeficiente estándar para la zona central del país y habitaciones bien aisladas es de 50. 

Para zonas de frío extremo u orientación desfavorable (Sur) puede ser necesario un 10% adicional de potencia; en estos casos tenés que realizar el cálculo considerando 60 kcal/m3 (en lugar de 50 kcal/m3)

Entonces, si una habitación mide 3m (ancho) x 3,10 m (largo)  x 2,5 (alto) y está ubicada en una zona central del país, la fórmula quedará así:

23,25 m3 x 50= 1162,50.

Con esto, sabremos que necesitamos un equipo de más de 1.100 Calorías.

Calculadores automáticos

La fórmula que compartimos es orientativa. En internet, podés encontrar muchos calculadores automáticos: al cargar los parámetros de tamaño de la habitación, orientación, el tipo de ambiente y la zona climática en la que se encuentra tu vivienda te darán como resultado la potencia en Calorías o Watts que necesitará tu equipo. ¡Son muy útiles!

Paso 2: Considerá la eficiencia energética de cada calefactor

La eficiencia energética es un factor clave a tener en cuenta al elegir un calefactor: te permitirá ahorrar en electricidad o gas y hacer un uso más sustentable de la energía.

Los calefactores eléctricos tienden a ser más costosos en términos de consumo de energía en comparación con otros sistemas de calefacción, especialmente en lugares donde la electricidad es más cara. 

Si estás considerando la calefacción eléctrica por diversas razones, es importante buscar modelos con certificaciones de eficiencia energética que aseguren un consumo óptimo. La mayoría de los electrodomésticos para el hogar cuentan con una etiqueta que indica esta información: cuanto más cerca estén de la clase A, mayor será su eficiencia y menor será el consumo de electricidad.

Por otro lado, la calefacción a gas y a leña pueden ser opciones más económicas en términos de consumo de energía (gas o leña), pero es crucial asegurarse de que el sistema esté instalado correctamente para garantizar la máxima eficiencia y seguridad.

Paso 3: Analizá la conveniencia de los tipos de calefacción

Otro aspecto a considerar al elegir el calefactor ideal, es la comodidad y conveniencia que ofrecen.

Los calefactores eléctricos son fáciles de instalar y no requieren ventilación adicional, lo que los hace ideales para espacios chicos y departamentos donde la instalación de conductos de ventilación puede ser complicada. 

Además, los calefactores eléctricos suelen ser portátiles y pueden moverse fácilmente de una habitación a otra según sea necesario. 

En Naldo, contamos con una amplia variedad de calefactores eléctricos, desde aires acondicionados frío-calor hasta estufas tipo radiador. Entre las opciones que son portátiles o fáciles de instalar, podés encontrar estufas halógenas, pantallas a vitroconvección, radiadores eléctricos y caloventores.

Por otro lado, los calefactores a gas y a leña pueden requerir una instalación más compleja y no ser tan prácticos para aquellos que buscan una solución de calefacción rápida y fácil de usar. 

Sin embargo, los calefactores a gas ofrecen la ventaja de proporcionar calor constante y pueden ser más económicos en términos de costos de consumo a largo plazo.  

Chequeá nuestra oferta de calefactores a gas, donde podrás encontrar calefactores a gas de tiro balanceado, calefactores a gas sin salida al exterior y estufas a gas envasado.

Si preferís la calidez de la estufa a leña, en Naldo también ofrecemos estufas y salamandras Tromen a excelentes precios. 

Paso 4: Calculá tu presupuesto disponible para invertir en calefacción

Por último, pero no menos importante: considerá tu presupuesto y la inversión inicial requerida para cada tipo de calefactor. 

Si bien los calefactores eléctricos suelen ser más económicos en términos de costos iniciales, es importante tener en cuenta los costos a largo plazo, especialmente si planeás usarlos de manera regular durante los meses de invierno.

Los calefactores a gas y a leña pueden requerir una inversión inicial más alta debido a los costos de instalación y los requisitos de ventilación, pero pueden ser más económicos a largo plazo, especialmente si tenés acceso a una fuente de leña o si el gas es más económico que la electricidad en tu zona.

Cómo elegir calefactor: resumen de las ventajas y desventajas de cada tipo

 

Calefacción eléctrica:

Calefacción a gas:

Calefacción a leña:

Ventajas:
  • Calor rápido y directo.
  • Fácil instalación y portabilidad.
  • No emite gases de combustión.
  • Bajo costo de inversión inicial.
  • Calor rápido y directo.
  • Fácil instalación y portabilidad.
  • No emite gases de combustión.
  • Bajo costo de inversión inicial.
  • Calidez natural y encanto.
  • Potencialmente, más económico si contás con acceso a leña económica.
  • No depende de la red eléctrica.
  • Durabilidad.
Desventajas:
  • Dependencia de la red eléctrica.
  • Posible sobrecarga en la factura eléctrica.
  • Requiere instalación y ventilación adecuadas.
  • Mayor inversión inicial.
  • Riesgo de fugas de gas si no se instala correctamente.
  • Requiere espacio para almacenar la leña.
  • Necesita una ventilación adecuada.
  • Mayor esfuerzo y mantenimiento requerido para la preparación y limpieza del fuego.

Comprá tu calefactor en cuotas en Naldo 

En Naldo, nos gusta ayudarte a elegir lo mejor para vos. Ya sea que prefieras la comodidad de la calefacción eléctrica, la eficiencia del gas o el encanto de la leña, tenemos variedad de opciones que se adaptan a tus necesidades y presupuesto. 

¿Qué esperás para equiparte? Comprá hoy tu calefactor en cuotas en Naldo, ¡y disfrutá de un invierno cálido!